Organizar y gestionar las zonas de la farmacia

Farmacia

En una farmacia, al igual que en cualquier otro establecimiento, el primer objetivo que queremos lograr es conseguir que los clientes entren y realicen el recorrido que idealizamos. Para ello, es muy importante que tengamos en cuenta que existen comportamientos naturales que nos pueden ayudar a optimizar nuestro espacio comercial y hacerlo más atractivo y eficiente.

El punto de partida es conocer las tendencias innatas más habituales de los clientes. Hay que tener en cuenta, que la mayoría de las personas no son conscientes de estos aspectos, pero son realmente útiles a la hora de organizar tu farmacia.

Recorrido habitual del consumidor

Tendencias naturales del consumidor

Según varios estudios, el 90% de los clientes entran en las tiendas y se van hacia la derecha a menos que no sea posible. Esta tendencia, hace que las zonas más a la derecha de las farmacias sean naturalmente consideradas zonas calientes.

Muchas veces, pasillos estrechos que impliquen cercanía entre personas eliminará las ganas de recorrer una zona de exposición, aunque allí se encuentre un producto de interés. Los pasillos tienen que ser cómodos, limpios y seguros.

La entrada de la farmacia no debe sobrecargarse ya que se trata de una zona de transición donde el cliente pueda orientarse y adaptarse al espacio.
Las zonas oscuras, no son zonas atractivas. De hecho, muchas personas al entrar a tiendas oscuras, no se sienten cómodas y deciden marcharse. No se trata de utilizar luces muy intensas, pero sí de ofrecer una iluminación que haga el espacio confortable, cómodo y protagonista y, al mismo tiempo, que ayude a generar el recorrido.
Por lo tanto, es crucial comprender la dinámica de tu farmacia y el recorrido habitual de tus clientes para identificar áreas de mayor tráfico, así como zonas menos concurridas. También es importante tener en cuenta que estos comportamientos se ven influenciados por la distribución del mobiliario, aparatos y cualquier elemento decorativo que utilicemos.

Zonas de tu farmacia

Al reconocer los comportamientos naturales de los clientes y los elementos de tu farmacia, puedes identificar las tres zonas de tu farmacia: caliente, cálida y fría, y posteriormente analizar los flujos de movimiento. Esto permite identificar los puntos estratégicos y trabajar en una disposición que fomente una mayor interacción y rentabilidad con los clientes.

Como puedes observar en la imagen del recorrido habitual del consumidor, se generan tres zonas diferenciadas en tu farmacia, con diferentes potenciales de compras:

Zonas Calientes

Es la zona de tu farmacia donde el cliente permanece la mayor parte del tiempo. Se corresponden a las zonas más atractivas de
tu farmacia o en las que haya algún tipo de elemento destacado.

Zonas Cálidas

Aquí nos encontramos con áreas de tránsito obligatorio, aunque los clientes no suelen detenerse en ellas por mucho tiempo.

 

Zonas Frias

Es la zona que queda fuera del recorrido normal de tu cliente, que pueden ser zonas oscuras, mal iluminadas o con accesos mal diseñados.

 

¿Qué productos debes colocar en cada zona?

Las categorías más rentables y las que más te interese potenciar.

Se estima que esta área puede representar hasta el 50% de las ventas totales de la farmacia, lo que subraya su importancia estratégica.

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Las categorías de alta rotación y las de consumo generalizado.

Aunque los clientes no se queden mucho tiempo, esta zona es importante ya que  representa entre el 20% y el 30% de las ventas.

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Categorías menos rentables y las que el cliente viene expresamente a comprar.

Es la zona menos transitada, pero esta área puede tener un impacto notable en las ventas, representando hasta un 20% de las ventas.

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Reconocer y gestionar estas zonas es clave para optimizar el rendimiento comercial de tu farmacia.

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